Dulce de cacahuete de Chaozhou (Dou Fang)
Un bocado tradicional de Chaozhou que combina cacahuetes y sirope de malta en cuadrados crujientes, llenos de sabor a nueces.
Rollos de Fideos de Arroz de Chaozhou
Un clásico snack de Chaoshan: finas láminas de arroz rellenas de jícama y maní, cocidas al vapor, suaves y sabrosas.
Pastel de arroz de Chaozhou
Un bocadillo tradicional de arroz de Chaoshan: pasteles de arroz suaves al vapor cubiertos con rábano en conserva y camarones, sabrosos y aromáticos.
Pastel de arroz al vapor de Chaozhou
Pastel tradicional de Chaozhou, esponjoso y dulce, con la parte superior agrietada como una flor, símbolo de prosperidad.
Pastel de Arroz Glutinoso de Chaozhou (Nuo Mi Guo)
Suave y elástico por fuera, dulce y aromático por dentro, este bocadillo tradicional de Chaoshan es perfecto al vapor o frito, simboliza la unión familiar.
Pastel de rábano al estilo Chaozhou
Un aperitivo clásico de Chaozhou, hecho con rábano blanco rallado y harina de arroz, cocido al vapor y luego frito hasta dorar. Crujiente por fuera, suave por dentro.
Pastel de rábano de Chaozhou (Chai Tow Kway)
Un aperitivo tradicional de Chaozhou, crujiente por fuera y suave por dentro, con la dulzura del rábano y el aroma de la harina de arroz perfectamente combinados. Ideal con salsa dulce.
Empanadillas de brotes de bambú de Chaozhou (潮州笋粿)
Las empanadillas de brotes de bambú de Chaozhou son un clásico del té chino. Su masa translúcida envuelve un relleno de brotes de bambú y cerdo, refrescante y sabroso. Se sirve con salsa picante o vinagre.
Rollitos de primavera de Chaozhou
Exterior crujiente y dorado, relleno sabroso y jugoso, el aroma del cebollín chino y los camarones secos se entrelazan, un aperitivo tradicional imprescindible en las mesas festivas de Chaozhou.
Batatas Dulces Glaseadas al Estilo Chaozhou
Un postre clásico de Chaoshan, batatas crujientes por fuera y tiernas por dentro, cubiertas de una capa granulada de azúcar, dulce y delicioso.
Dátiles de Camarón Frito (Zha Xia Zao)
Un aperitivo clásico de Chaoshan, crujiente por fuera y tierno por dentro. La combinación perfecta de camarón y cerdo frito hasta dorar, irresistible.